Fiesta en la escuela de Kenziga

Fiesta en la escuela Henry Foundation School de Kenziga

El día 27 fuimos a visitar la escuela que financiamos en nuestro anterior viaje en el 2013 y cual fue nuestra sorpresa cuando todos los niños estaban esperándonos colocados en dos filas paralelas para darnos la bienvenida; había 10 niñas vestidas con el traje típico bailando al son de los tambores que tocaban los propios profesores. Nos invitaron a volver el domingo porque habían preparado una serie de bailes e invitado a todos los padres y personas de la comunidad.
El domingo nos esperaban los niños, los padres y representantes de la comunidad. Saludamos a todos los niños mientras suenan ya los tambores y las bailarinas comienzan a danzar la danza tradicional de la tribu Baganda, moviendo frenéticamente sus caderas en las que llevan atadas unas pieles de cabra. Todo los que sucedió después es mejor que se vea en los videos que hablan por sí solos.
Cantaron y bailaron canciones contra la corrupción, reivindicando el derecho de las niñas a la educación en igualdad de condiciones, agradeciendo a sus madres todo su sacrificio e invitándolas a mejorar sus estándares de vida mediante la higiene, alimentación y limpieza. Dedicaron unas palabras teatralizadas a la asociación que fueron preciosas.
Los niños nos habían hecho unos regalos: un par de cucharas para mover la comida con unos palitos de madera, una alfombra de hojas de banana para descansar y que probé allí mismo ante la algarabía de los presentes, dos cestas trenzadas por las niñas, una pintura dónde se nos representaba como un regalo de cumpleaños y una pelota de hojas también de banano como las que ellos utilizan.
Los niños se llaman: Jordan P3 ( cucharas de madera), Bridget P5 ( pintura), :Janefer and Mary P5 ( cesta) Olivia P5 (cesta), Gloria P4 (pelota de banana) y Lilian P3 (alfombra)
La sorpresa final llegó cuando nuestro conductor, un hombre pequeño y risueño se levantó y tras presentarse comenzó a llamar la atención de los presentes invitándoles a hacer algo por sus hijos, a no quedarse impasibles ante la falta de bancos de la escuela, la falta de ventanas y de puertas. Puso una de las cestas que nos habían regalado frente a ellos y fue llamándolos para que aportaran una ayuda. La asociación cooperó con 50.000Shs para comprar los primeros 5 bancos.
Tadeo, que es su nombre, resultó ser un hombre muy inteligente y carismático. Al final del viaje descubrimos que además de sus 4 hijos tenía una niña huérfana adoptada. Todo un personaje.
Los niños habían preparado unas palabras de bienvenida teatralizada para agradecernos nuestra ayuda y nuestra visita que traduzco abajo:

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